Sunday, 12 March 2017

Satélites

Historia de los satelites

Los satélites  nacieron durante la guerra fría entre Estados Unidos y La Unión Soviética, que pretendían ambos conquistar el espacio. En mayo de 1946, el Proyecto RAND presentó el informe Preliminary Design of an Experimental World-Circling Spaceship (Diseño preliminar de una nave espacial experimental en órbita), en el cual se decía que «Un vehículo satélite con instrumentación apropiada puede ser una de las herramientas científicas más poderosas del siglo XX. La realización de una nave satélite produciría una repercusión comparable con la explosión de la bomba atómica.
La era espacial comenzó en 1946, cuando los científicos comenzaron a utilizar los cohetes capturados V-2 alemanes para realizar mediciones de la atmósfera.7 Antes de ese momento, los científicos utilizaban globos que llegaban a los 30 km de altitud y ondas de radio para estudiar la ionosfera. Desde 1946 a 1952 se utilizó los cohetes V-2 y Aerobee para la investigación de la parte superior de la atmósfera, lo que permitía realizar mediciones de la presión, densidad y temperatura hasta una altitud de 200 km.
Estados Unidos había considerado lanzar satélites orbitales desde 1945 bajo la Oficina de Aeronáutica de la Armada. El Proyecto RAND de la Fuerza Aérea presentó su informe pero no se creía que el satélite fuese una potencial arma militar, sino más bien una herramienta científica, política y de propaganda. En 1954, el Secretario de Defensa afirmó: «No conozco ningún programa estadounidense de satélites».
Tras la presión de la Sociedad Americana del Cohete (ARS), la Fundación Nacional de la Ciencia (NSF) y el Año Geofísico Internacional, el interés militar aumentó y a comienzos de 1955 la Fuerza Aérea y la Armada estaban trabajando en el Proyecto Orbiter, que evolucionaría para utilizar un cohete Jupiter-C en el lanzamiento de un satélite denominado Explorer 1 el 31 de enero de 1958.
El 29 de julio de 1955, la Casa Blanca anunció que los Estados Unidos intentarían lanzar satélites a partir de la primavera de 1958. Esto se convirtió en el Proyecto Vanguard. El 31 de julio, los soviéticos anunciaron que tenían intención de lanzar un satélite en el otoño de 1957.




Satelite 

Estos objetos tienen una intención específica, pero todos persiguen el mismo fin: entender mejor el universo. A diferencia de los satélites naturales como la luna, los satélites artificiales son construidos por los seres humanos y se mueven en torno al objeto que es más grande que ellos. Generalmente son máquinas muy sofisticadas que se envían al espacio exterior, por lo que los desechos o restos de otras máquinas, las naves tripuladas, las estaciones orbitales y las sondas interplanetarias no son satélites artificiales.

Características
-Son lanzados al espacio por medio de cohetes, que son cualquier vehículo (como misiles, naves espaciales o aeronaves en general) que los impulsa hacia arriba.
-Tienen una ruta que seguir, de acuerdo con la función o tarea que tienen que cumplir. Los satélites que orbitan la Tierra permanecen alrededor de ella, mientras que aquellos enviados hacia otros planetas o cuerpos siguen a estos para conseguir alguna información o monitorizarlos.





Funciones:

Científicas. Ejemplos: estudio del espacio, de la radiación, de los planetas, etcétera.
Aplicadas. Ejemplos: observación meteorológica, espionaje militar, telecomunicaciones, teledetección, etcétera.
-Desde luego, las distancias a las que se encuentran de la Tierra son distintas. Algunos se hallan a 240 kilómetros, pero otros están tan lejos que su distancia es de hasta 36,200 kilómetros. Una gran parte de los satélites que se mueven alrededor de la Tierra permanecen dentro de los primeros 800 kilómetros y se desplazan a velocidades de alrededor de 27,400 kilómetros por hora. Si no viajaran tan rápido, la gravedad los atraería de nuevo hacia abajo.



 Partes básicas
La antena y la fuente de alimentación. La primera es la que envía y recibe información, en tanto la fuente de alimentación pueden ser baterías o paneles solares, los cuales proveen energía a la máquina para seguir funcionando.
odos los satélites artificiales, tienen unos componentes comunes, y otros específicos de su misión:

Los sistemas comunes son:

Sistema de suministro de energía: Asegura el funcionamiento de los sistemas. Normalmente está constituido por paneles solares.

Sistema de control: Es el ordenador principal del satélite y procesa las instrucciones almacenadas y las instrucciones recibidas desde la Tierra.

Sistema de comunicaciones: Conjunto de antenas y transmisores para poder comunicarse con las estaciones de seguimiento, para recibir instrucciones y enviar los datos captados.

Sistema de posicionamiento: Mantienen el satélite en la posición establecida y lo apuntan hacia su(s) objetivo(s).

Blindaje térmico: Constituye el aislante térmico que protege los instrumentos del satélite de los cambios bruscos de temperatura a los están sometidos, dependiendo de si reciben radiación solar o están de espaldas al Sol. Esta protección, es la que da el color dorado característico de muchos satélites.

Carga útil: Conjunto de instrumentos adaptados a las tareas asignadas al satélite. Varían según el tipo de satélite



Tipos de satélites

Tras el Sputnik, han sido puestos en órbita miles de satélites. Actualmente hay más de 2800 satélites gravitando alrededor de nuestro planeta, de tipos y funciones muy variados. Los principales tipos de satélites de uso civil son:

Satélites de comunicaciones sirven de enlace para las comunicaciones telefónicas, las emisiones de televisión, Internet o los contactos de radio permanente con buques, aviones, trenes.

Satélites de navegación permiten la localización precisa de cualquier punto sobre la Tierra. Se basan en métodos de triangulación, para ello se precisa recibir datos de un mínimo de 3 satélites. Los sistemas de posicionamiento GPS y Galileo se basan en este tipo de satélites.

Estaciones orbitales Laboratorios en órbita que facilitan la realización de numerosas investigaciones en condiciones de microgravedad. La Estación Espacial Internacional es actualmente la única estación orbital. Sus predecesores, el SpaceLab, Salyut y Mir ya no están operativas.

Satélites de observación de la Tierra, también llamados de Teledetección. Llevan a bordo captadores especializados que recogen datos de la atmósfera y de la superficie terrestre. Son de gran utilidad en diversos campos como la Meteorología, la Oceanografía, los estudios ambientales, o la Cartografía.



Lanzamiento de satélites

Para poner en órbita los satélites son necesarios potentes cohetes propulsores. La potencia de los cohetes está en función del peso del satélite y de la órbita a la que hay que subirlo.

La mayor parte de los lanzadores de satélites son desechables. La lanzadera espacial norteamericana, es el primer vehículo espacial recuperable, capaz de poner satélites en órbita baja.



























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